« Friday night thoughts II | Main | Barcelona »

September 05, 2011

Septiembre y la murga

Ocurre cada septiembre. Al inicio. Cuando ya se nos empieza a olvidar la playa, se agota el aburridísimo agosto y encaramos el otoño. Cuando empiezan a desaparecer las malditas chanclas, los hombres vuelven a taparse los hombros y las chicas vuelven a ser elegantes. Llueve con más gracia, amanece a horas decentes y las noches empiezan a durar, al fin, lo que tienen que durar.

Cada septiembre, anunciando la matraca fascistoide de la diada, aparecen los paletos y nos vuelven a joder la rentrée a los demócratas. Se me había ya casi olvidado pero no, en España dice Herrera que no cabe un tonto más, que el siguiente se va al agua. En mi paisito para algún tonto más aún hay espacio, pero como los catetos aprendan a volar vamos a tener que escribir los blogs a la sombra.

Y se enfurecen, llenan el facebook de campañas y el twitter de alegatos, llaman a las armas y juran por sus muertos más frescos que no pasarán y que se echarán al monte a morir por la patria, por Ramon Llull y por la ce cedilla. Y tú los miras, e intentas responder, razonar, explicar, pero no. Que milenios de historia no se pueden atacar, y que buenos golpes de hoz (y de coz), y dale que te pego con la cantinela, y vuelta y otra... y yo que sólo quiero que mi sobrinito aprenda física en castellano, o en inglés o en lo que sea, pero no... la patria, una de sus lenguas y la ele geminada están por encima de lo que yo quiera, y yo o me jodo, o me callo, o me largo.

Y no razonan, es imposible. La lengua, la lengua, la lengua. Ataque, ataque, ataque. Fascistas, fascistas, fascistas. Y tú, aún más capullo que ellos, los vuelves a mirar con cansancio y les intentas explicar que no es que te preocupe el que tu sobrinito aprenda mejor o peor el castellano, que lo que te da por culo es que una mitad imponga a la otra sus obsesiones, sus tonterías y sus gilipolleces. Que a un servidor se la trae tremendamente floja el futuro de castellano, el catalán, o el arameo... hay mucha más inteligencia en el discurso de dos nerds debatiendo si es mejor el Windows o el Leopard, que en toda la vomitera de falacias que los nacionalistas catalanes (y algún que otro meapilas) se sacan del zurrón cada vez que intentan convencerme de que mi sobrinito tiene que estudiarlo absolutamente todo en catalán por la patria y por sus cojones.

Lo he dicho varias veces y lo repito: usar la protección del catalán como motivo para que un ciudadano libre no pueda elegir la lengua en la que estudia su hijo es fascismo, va en contra de la Carta de los Derechos Humanos y convierte a la mitad de la población en ciudadanos de segunda.

Ellos siguen a lo suyo, y están venciendo. Con violencia, con agresividad y con gritos. Catalunya será pronto independiente, tendrá su lengua única, su cultura única y su bandera única. Pero será un país mediocre, triste y oscuro. Un país mucho peor que ahora. Un país por el que ya no lloraremos y por el que no escribiremos posts en los inicios de septiembre porque los mejores, los que hoy son ciudadanos de segunda, hará ya tiempo que se habrán largado.

Posted by antonio at September 5, 2011 08:57 PM

Comments