« Purga | Main | Friday night thoughts II »

April 08, 2011

Cómplices

Nos conocimos de verdad una tarde. Yo venía de recoger las pértigas e intentaba reponerme de tres caídas mal dadas, era joven, virgen y no dolían. Ella no era tan guapa como ahora pero apuntaba maneras. Saltaba listones y vallas. Gracias al cielo yo era demasiado joven para enamorarme y ella demasiado lista para tontear conmigo. A falta de poder ser nada más, nos hicimos amigos.
Aún lo somos.
Mataró, Barcelona y Ginebra nos llevaron hasta su boda. Se lo dije de corazón, lo hemos vivido todo juntos y ella me enseñó lo de que con dos que se quieran con uno que coma basta. Aunque tengo varios hermanos no me gusta llamarla hermana porque ya tengo dos y no son mejorables, pero sé mejor que nadie que todo chico debería tener una mujer como ella en su vida. Da sentido a la palabra amiga, me cuida, me riñe, me encabrona y me protege. Me señala a las peligrosas, me baja los humos, me esconde a las golfas y me señala a las que valen la pena. Yo no le hago ni caso, pero la quiero como ella me quiere a mí y busco su aprobación en cada beso que repito y en cada princesa de miércoles.
Vivimos durante años juntos, cuidando el uno del otro, riñendo por cocinas mal fregadas, fiestas sorpresivas y golfos y golfas apareciendo de improviso a la hora del desayuno. Pocos nos entendieron, sabíamos que no cambiaríamos el mundo pero el mundo tampoco nos cambiaría a nosotros.
Crecimos, aprendimos, nos enamoramos de chicas y chicos geniales, nos separamos, nos juntamos y nos volvimos a separar.
Hablamos cada día, yo le cuento mis deslices y ella sus alegrías, yo le informo de mis despertares extraños y ella de los suyos italianos. Yo con mi vodka, ella con su grappa. Pasaron las décadas y ahora va a ser mamá.
Soy un chico con suerte. Me va bien la vida, mi familia me quiere, mis amigos me cuidan y no duermo una semana seguida en el mismo país. Me gusta mi trabajo aunque sé que algún día lograré dar una patada a mi día a día para dedicarme a escribir historias en Paquis. Y, pase o no, sé que cuando decida lo que sea ella estará a mi lado y nada será imposible.
Porque lo hemos pasado todo juntos: las rupturas, las depres, los agobios, los suspensos, los viajes, las mundanzas, las decepciones, los retos. Algún día seremos grandes, se lo decía hoy, pero por lo pronto ella va a ser mamá... y ni siquiera eso ha sido fácil aunque por eso será mucho mejor aún. Sirva este blog para decirle que la quiero, como quiero a su chico, y como quiero a esa persona que aún no ha nacido pero que ya es una de las más importantes de mi vida

they cant say we never tried...

Posted by antonio at April 8, 2011 01:41 AM

Comments