« Disculpas y cabronazos | Main | Cataluña Fascista (y VII) »

May 07, 2006

Cataluña Fascista VI

(Sé lo que estáis pensando, pero no, no voy a cambiarle el nombre al blog. Aunque animo a quien piense como yo a que lance www.catalunyafascista.net, o .cat, pa´ joder, van a faltar terabytes en la red para acogerlo.)
Uno de los consellers del partido fascista de mi paisito, id est ERC, no contento con controlar hasta mi derecho a mirar o no el bonito paisaje contemplable desde cualquier monte catalán, ha decidido regular también lo que mis paisanos o cualquier turista pueda contemplar en los escaparates cuando pasee por las ramblas, ponga gasolina en la Jonquera o se le ocurra entrar en cualquiera de las, por otra parte horrorosas, tiendas se souvenirs de mi pueblo. Mal y rápido: se acabó lo de vender figuritas de bailaores, sombreros mejicanos o toros para poner encima de la tele (aunque con tanto plasma y TFT a ver quién es el listo que pone ahora un toro en una tele), aquí las horterdas o son del gusto de los naZionalistas, o nada. Las horteradas que tengan que ver con el resto de España: flamenco, toros, paellas... osea, fascismo puro y duro, quedan prohibidas. Vaya a ser que el turista se confunda.
Por abajo del Ebro y encima de los pirineos semejante intención supondría la automática destitución del Conseller en cuestión, no por malvado, sino por gilipollas, por perder el tiempo que le pagamos todos en proponer semejante ley. El problema es que en mi patria chica el problema no es que el político sea gilipollas (que posiblemente también) sino que la intención es consecuente con todo lo demás. Un pasito más que genera las risas de unos y el miedo de gente como yo que vemos hacia dónde se dirige todo: la exterminación de cualquier idea, símbolo, resto, de todo lo que no aparezca en el imaginario político de estos fascistas (lo dice el Tripartito en sus leyes: el imaginario colectivo), sencillamente hacernos sentir como extranjeros a los catalanes que no pensamos como ellos.
Y a mí no me da la gana.
Yo que soy tan catalán como el amigo Puigcercós, no tengo ningún reparo en defender que las sardanas son aburridas de cojones y sin embargo algunas bulerías llegan a emocionarme, las corridas de toros molan y que los castellers son una barbaridad en la que se pone en peligro la vida de unos chiquillos. En este paisito no se permite que un chaval de 16 años entre en una bar donde haya una persona que se fume un pitillo pero, en cambio, se permite agarrar a un crío de 10 años y hacerle subir a más de 15 metros de altura sin más protección que un montón de borricos haciendo de colchoneta, yo de joven era pertiguista y algo sé de caidas, si un crío se cae desde allí o se mata o se escoña de por vida, pero da igual: todo sea por el imaginario colectivo de los cojones.
A lo que iba: que desde esta semana los nacionalistas también van a prohibir (o controlar, es lo mismo) vender nada que no sea nacionalista... Peret, Estopa y compañía pueden ir pasando a la clandestinidad.
Qué miedo dan, y qué pena que algunos que siguen votando y apoyando al PSC no se enteren, o no se quieran enterar, olvidando que, como buenos fascistas, tarde o temprano también acabarán yendo a por ellos.

Pero entonces ya será tarde.

Posted by antonio at May 7, 2006 01:22 AM

Comments

vamos a ver querido antonio. Estoy contigo en el hecho de que el señor político que se dedica a regularizar lo que tenemos encima de la tele es un gilipollas. Dónde se ha visto por Dios!!! joder que yo compro lo que quiero, si me quiero poner una bailaora encima de la tele, pues me la pongo. Yo me considero buen catalán y amo donde nací, pero tengo que reconocer, que ver la figura del toro me gusta; ir viajando por ahí y que se aparezca esa figura en el paisaje pues me gusta. A más considero que es tan hortera y de mal gusto tener una bailarina encima de la tele como que te reciban con unas zapatillas de estar por casa con el burro catalán.

Bueno a ver Antonio, que hasta ahí vale, pero els castellers simbolizan algo, es la lucha del hombre intentando subir más alto y a mi me gusta. ¿Qué significado tiene que un hombre enfundado en un traje ridículo se ponga con un trapito rojo ante un toro? ¿Qué quiere decir olé? ¿Por qué le regalan un rabo y una oreja? ¿No estaría mejor darle una copa o una medalla de recordatorio?

un beso

Posted by: Anonymous at May 10, 2006 04:39 PM