« Las JERC, las JONS, Jose Antonio y Josep Lluis | Main | Grande Arcadi Espada »

March 07, 2006

Túneles y Nieve

lhc.jpg
Debe ser el sueño.
Hace semanas que no me apetece escribir, las prisas, los pisos, los papeles, los trenes, he tenido que bajar 100 metros bajo tierra, a la una de la madrugada y con dos red bulls en el cuerpo para sentirme con ganas de dar noticias. Voy a hacer honor al título de este blog, por una vez, y hablar de Ginebra y de Helio. Ginebra, a la que llegué ayer tras cuatro horas de tren desde París, a la que llegué hace 7 días tras diez horas de Micra desde Barcelona, a la que ya he llegado desde tantos sitios. Y el Helio, que pasa a sólo tres metros de mí, aún caliente, sólo 30 bajo cero, pronto estará a menos 270. Ahora quien manda aquí es el agua, el agua y el aire, los imanes siguen durmiendo, aún faltan meses para que los espoleemos y se pongan a rugir. Estamos afilando las lanzas, los convertidores, todos a corriente máxima, calentándo cables y trincheras, que a mí me toca revisar de tanto en cuando y si el sueño no me puede. Es muy curioso, a sólo unos metros de mí hay máquinas ensordecedoras moviendo energías capaces de derretir toneladas de acero, y en la pequeña sala de control, sólo separados del resto por una fina tela de plástico, los tres cerneros de guardia, operario, especialista y yo, dormitamos frente a los portátiles en la más absoluta calma.
El ruido es débil, agradable, el aire fresco, aunque no tanto como cien metros más arriba, en la superficie, donde hace una hora nevaba muchísimo y hacía un frío que despertaba más que mis red bulles, la luz es tenue pero suficiente, de vez en cuando me levanto, una vez a la hora, mido, paseo, curioseo. Si una de las 87 luces verdes que hay sobre mí cambiase de color tocaría ponerse en marcha, dejarlo todo e ir a arreglarlo, pero por ahora todo sigue verde, el tunel con este ruido silencioso, mis compañeros teclean, lentamente. Es muy curioso, aquí abajo las alegrías y problemas del exterior parecen amortiguados, no sé si será la hora, o será la profundidad, ha sido un día estresante, con cosas buenas, mi nuevo piso, y cosas malas, determinados taxistas que han hecho llorar a Raquel, pero es más de la una de la madrugada, me quedan cuatro horas aquí, y me siento feliz.

Posted by antonio at March 7, 2006 01:05 AM

Comments

Bonita foto.
Que pasa con los taxistas?

L

Posted by: MF at March 7, 2006 06:14 PM