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February 12, 2006

Las JERC, las JONS, Jose Antonio y Josep Lluis

Es sábado por la noche, no tengo plan y como me aburro decido divertirme con algo de humor internetiano. A ver, páginas donde se digan gansadas, las mejores son las de fanáticos que creen que el mundo gira entorno a su ombligo y sus fobias, id est, casi cualquier cosa que acabe en -ista: independentista, fascista, ecologista, futbolista. Y claro, como uno es como es tiene esa extraña costumbre de pasárselo bien escuchando y leyendo a gilipollas, ya que Salsa Rosa no se emite en Suiza, no me queda otra que adentrarme en el mundo de las webs políticas, y qué mejor sitio para encontrar tontos del haba que en las webs extremistas por excelencia: JERC y JONS, osea, los niñatos analfabetos de ERC y los abueletes con sus nietos retrasados de Falange.
Oye, para mear y no echar ni gota. Joder, si es que yo creo que le pasas el traductor Altavista a la web de Falange y te sale la de las JERC. Son exactamente los mismo pero al revés, osea, lo mismo. Fanáticos, catetos, ignorantes, violentos, adoctrinadores. Estoy convencido de que juntas a uno de cada bando, los pones a hablar en inglés (je je), les prohibes decir a qué partido votan, y acaban juntitos en la cama de lo bien que se caen.
Menuda panda: entre los que suben al Valle de los Caidos a poner flores a Jose Antonio (otro que me cae, por cierto, bastante bien, como Carrillo, ¿qué queréis? las contradiciones que tiene uno, que va de liberal pero le molan los cabroncetes, como al recto padre de familia que de vez en cuando necesita que le haga un favor la lumi de turno) y los que suben al Rosellón a explicarle a los franceses que son unos oprimidos, que en verdad tienen que sentirse catalanes y que Chirac, el 1789, y lo de la liberté la egalité y la fraternité son cuentos de fascistas opresores, te acabas riendo de lo lindo.
Luego te entra algo de mala leche cuando piensas que mientras los falangistas caben en un taxi y tienen el mismo poder que un servidor cuando escribe lo que escribe (y que así sigan por los siglos de los siglos), los otros fascistas de las JERC o por lo menos sus mayores nos están jodiendo la vida a los catalanes. A todos, digan lo que digan los miles de paletos de los que tan sobrados vamos en mi paisito últimamente.
Pero què hi farem, algo de esperanza me entra cuando veo el título del primer post de la web de los fascistas de esquerra: Les JERC es reuneixen amb el moviment indígena equatorià Pachakutik. Oye! A ver si dedican muchas horas al tema, incluso les propongo una visita a Ecuador para debatir todo lo que sea necesario, yo pongo pasta si hace falta, que vayan, se solidaricen, se comprometan, se asambleen y, a ser posible, se queden.

Posted by antonio at 01:30 AM | Comments (0)

February 09, 2006

La Tieta

Esta mañana he tenido una reunión a primera hora en una de las sedes del CERN perdidas en mitad del monte. De madrugada ha nevado y estaba todo blanco, un paisaje que me gusta por lo distinto pero que, desde luego, no me resulta nada acogedor ni familiar ya que uno viene de climas mucho más sureños. La cuestión es que le he robado el coche a Esther y, harto ya de escuchar al Arrebato, también el ipod.
Iba yo a lo mío cuando Serrat se ha puesto a cantar La Tieta. Y claro, a las ocho de la mañana, a siete bajo cero, en mitad de los Alpes y con esa morriña y cursilería que te dan los madrugones bien llevados, me he acabado emocionando.
Por dos cosas, porque la canción es preciosa y, sobretodo, por oir un catalán tan bonito como el de Serrat tan lejos de casa. Una lengua que no es la mía, pero que la quiero igual, no por su historia, su sonido o su identidad como dicen los cursis, sino porque sencillamente me recuerda las rutinas que dejé atrás hace ya años y que, como todas las rutinas pasadas, sigo echando de menos. Es en este tipo de momentos en los que uno se enorgullece de sí mismo por saber hablar algo más que su lengua materna. Ninguna canción en castellano logrará hacerme sentir nada especial únicamente porque esté en esa lengua. El español es parte de mi respiración, lo tengo tan asumido que ni lo noto. Esto no pasa con el catalán, el catalán lo noto, lo distingo, y por eso, me salta esa canción en tierra extraña (como los suspiros) y uno que se empieza a hacer mayor se emociona por oir catalán y seguir entendiéndolo.
Pero claro. Resulta que cuando está acabando la canción me acuerdo de que me estoy emocionando con la herramienta que una panda de demagogos analfabetos se ha apropiado en mi paisito para imponer su régimen, controlar a una sociedad acatetada y de paso lanzar a muchos de mis paisanos el ultimatum totalitario: normalización o exilio.
Y claro, se me hierve la sangre, no por la política (que también), sino porque semejante grupo de idiotas estén siendo capaces de hacerme sentir resentimiento hacia algo que amo tanto. Porque me hayan hecho crecer algo dentro que, aunque yo intente evitarlo, me hace poner a la defensiva cuando hablo de la lengua catalana. Porque hayan convertido algo común y precioso en un instrumento más de control y sometimiento de mis libertades. Como hizo Franco con muchas tradiciones y símbolos de España. Exactamente lo mismo, pero en catalán.
Resumiendo, que acaba la canción y la emoción se te ha empezado a convertir en mala leche, se te jode el momento y te descubres insultando a los de siempre: miserables.

Posted by antonio at 09:27 AM | Comments (1)

February 08, 2006

Una historia de la guerra civil que no va a gustar a nadie

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Original y curioso. Historia lo que se dice historia no es que enseñe demasiada, pero divierte y explica la guerra esta nuestra desde las pequeñas aventuras y anécdotas del conflicto, de manera fresca y directa, sin ponerse moralista y, sobretodo, alejado de cualquier rencor, pasando de tanta chorrada pseudoprogre de qué malísimos eran unos y qué buenísimos eran los otros. Desde el principio queda claro que allí no lucharon ni dos maneras de ver España, ni izquierda contra derecha ni democracia contra dictadura: allí sólo lucharon una panda de cabronazos contra otra panda de cabronazos que de paso pillaron en medio a la inmensa mayoría de españoles que maldita la gracia que les hacía el que mandasen tanto los hunos como los otros.
Un buen libro hasta que llega uno a los apéndices y, sin que se entienda muy bien por qué, lee el último párrafo y se le ponen los pelos de punta con el: "El Caudillo gobernó durante 40 años, y en 1975 media España aplaudió su muerte mientras la otra media la lloró. Las dos Españas."
Ale
Yo por suerte la muerte del Caudillo no la viví, pero llevo años escuchando lo que me cuentan mis mayores y, pese a que me gusta el cine, la historia la aprendo de los libros. Se entera uno de esta manera que si media España hubiese llorado la muerte del dictador aquí no habría habido ni transición ni paz ni leches. Que al morir el sátrapa, aquí lo que había era millones de personas deseando poder vivir en libertad pero sin tener que pasar a nadie a cuchillo. Que aquí no había dos Españas, sino una inmensa mayoría que deseaba la democracia tranquila y unas minorías minoritísimas que querían ocupar el lugar dejado por Franco: todas girando en torno a ETA, y así siguen.
Pero bueno, habrá que tomarse la última nota del autor como una especie de salvaguarda ante los ataques que seguro va a recibir por pintar tan malos a los que normalmente son mucho mejor tratados por la opinión pública.
Una pena, porque uno cierra un buen libro pensando: hay que ver lo que hacen algunos porque no les llamen fachas.
Si, total, se lo van a llamar igual.

Posted by antonio at 03:40 PM | Comments (1)