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August 24, 2005

Agosto, Lluvia y un Amigo

Las vacaciones más cortas de mi vida y encima pasadas por agua. Al primero que me pregunte sobre qué tal por Barcelona y qué suerte lo de poder dejar atrás el mal tiempo suizo lo avío.
Lo mejor del mes sin duda la boda de Dani, mi gran amigo de la infancia, al que por desgracia y por mi culpa veo menos de dos veces al año desde hace más de 7, y que pese a todo sigue queriéndome.
Raquel se fue a los Balcanes y me dejó de soltero en la fiesta. Soltería inútil porque a ver quién se pone a ligar en una boda donde hasta los padres del amigo del sobrino del novio conoce a tus padres, pero bueno, ésa no es la cuestión.
La cuestión fue que se casó mi amigo Dani. Y yo, que no lloro en público ni bajo tortura y que las bodas siempre me recuerdan más lo que se acaba que lo que se empieza, juro que me emocióné.
Me emocionó verlo allí, guapo de cojones, por segunda vez en mi vida (que yo recuerde) con corbata (la primera fue hace algún tiempo ya, y a su lado no tenía una preciosidad rubia como ahora sino a un servidor, con cara de atontado, haciendo la primera comunión), en la iglesia donde pasamos tantas horas de Maristas, diciendo a Mireia, con música de Sabina, que su amor no iba a ser civilizado.
Me emocioné recordarlo, recordarnos, durantes todos esos años (!qué largos se nos hacían!) que pasamos entre las murallas de Valldemia.
Todos tenemos recuerdos, canciones, juegos, libros, que nos recuerdan esos años en que todo era tan fácil (no porque fuese sencillo, sino porque todo era mucho más auténtico), en mi caso no hay duda, mi infancia, mi adolescencia tiene dos pilares: Valldemia y Dani. En el primero cuando entro ya nadie me conoce, y no lo siento como propio porque ha cambiado demasiado. Dani en cambio, pese a que lo veo aún menos que al colegio sigue llamándome amigo.
Y son cosas así las que le hacen a uno (sobretodo a uno de mi especie) centrarme un poco en el mapa. Hacerme ver que no hay que ser tan esnob porque al fin y al cabo por más que me haya paseado por avenidas lejanas o que haya conocido a mentes más lejanas todavía, uno es de donde es y de eso (gracias a Dios) no te libra nadie.
Y sí, me emocioné. Me emocioné que me invitase a su boda, que me pidiese ser su testigo, que me abrazase tan fuerte cuando me vio y que me diese, delante de todos, el ramito de su ojal. Dejando claro que por más años que pasemos lejos el uno del otro, nos unen demasiados años, demasiadas aventuras juntos como para dejar de ser esos dos niños que crecieron juntos y que ahora empezaremos (él antes que yo, por lo visto) a madurar juntos. Quizá viéndonos menos de lo que querríamos, pero siempre cómplices. Como esos barcos que se cruzan en la noche y desde lejos se lanzan destellos de luz.
Y me emocioné al irme y me sentí privilegiado porque, al fin y al cabo, es un privilegio y una suerte inmensa que un tío así te invite a su boda y te llame amigo.


Posted by antonio at August 24, 2005 02:32 PM

Comments

Ha sido gratificante y a la vez melancolico leer este comentario. Me explico. Yo no soy muy amigo del nuevo marido aunque sí lo felicito; pero leerlo o leerte me ha llevado a unos años que tenía bastante olvidados.
En tu comentario la palabra amigo parece recobrar todo el sentido, es como si ahora tuviera todas las letras. Se une pasado y presente en una sola palabra que parece recobrar vida, venir de lejos para ser tan ahora. No sé Antonio, joder, que me has hecho acordarme de tanto...Yo que no creo en el pasado...Tengo una sonrisilla tonta...
Besos

Posted by: Anonymous at August 26, 2005 08:30 AM

Gracias, siempre alegra provocar una sonrisilla a alguien en estas horas de viernes...
Eso sí, me alegraría aún más saber quién es ese alguien... acordaos de firmar los comentarios, coleguillas.

Un abrazo y feliz viernes.

Posted by: Antonio at August 26, 2005 09:15 AM

Me casaria mil veces, me olvidaria mil veces de ti, o me cambiaria mil veces de ciudad... o yo que se cuantas cosas pasarian por o por mi cabeza, pero seguro que en los momentos mas importantes, necesitaria buscarte donde estuvieras... para regalarte la flor de mi hojal.
Una abrazo, antonio... pedazo de mi vida

Posted by: Dani at October 21, 2005 08:17 PM