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June 30, 2005

Con T de trenes y tontos.

Pues resulta que me comenta el otro día mi niña:
- Oye, no es posible que tú seas el único que ve tontos por todos lados. ¿No será que vas un poco sobrado?.
Y claro, como sobrado quizá sí, pero autocrítico también, me he estado fijando más estos últimos días.
- Jueves, ministra de medio ambiente: me riñe porque soy el culpable como español de que nos hayamos quedado sin energía tres días consecutivos. Yo que estudié ingeniería nuclear para poder dar energía barata y ahora resulta que soy muy malísimo por dormir con el aire encendido. Al ex-ministro Trillo me remito: manda...
- Viernes, ministro Montilla: o Moriles anuncia la vuelta al racionamiento. Yo digo lo que puedes gastar, como te pases: palo. Como te vuelvas a pasar: hostia. Si eres rico, paga la hostia, si no lo eres, te jodes y sudas, por facha. Porque claro, si criticar el estatuto de Cataluña es de fachas, no hacer caso de este ministro tan progre también debe serlo. Yo, antes facha que sudado, subo más el aparato.
- Sábado: me entero que mi Presidente (el de verdad, no el del tres por ciento) se considera antinuclear. Y no sólo antinuclear, sino !el más antinuclear!. Y claro, aquí se acaba la broma y es cuando empiezo a acongojarme. Que cuando el poder es antialgo, el algo en cuestión más vale que se ponga a correr hacia los Pirineos. Que una cosa es ser sobrado y otra ser imbécil.
Reto a cualquiera de mis pacientes lectores a que tire del ratón para abajo y encuentre una sola vez en la que me haya metido yo con Zetapé. Y quede así claro por qué acabó la tregua. Ha empezado él.
Desde luego, esa noche subo el aire acondicionado.
Domingo y lunes: descanso. Días Atontos.
Martes: en mi trayecto del trabajo a casa contabilizo hasta cuatro gilipollas haciendo la vida difícil al prójimo. Un policía analfabeto, un cateto de Armani, un camarero indígena (podrían aprender de los importados) y un ingeniero de aceleradores de partículas.

Apunto ya de corolarizar que más que yo un sobrado lo que pasa es que mi niña tiene demasiada buena fe en el prójimo, ocurre el milagro:

Miercoles, 8.10 am, metro de Balmes con Provenza: cientos de personas en un pasillo estrechísimo intentan pillar uno de los trenes que cada 2 minutos alivian la estación llevándoselos hacia la parte alta de Barcelona y el Vallés. Como hay gente que baja, gente que sube, gente que deja pasar el tren, gente que espera al apropiado, gente que toca (literalmente) la gaita, etc, allí no hay quien se mueva, y si no fuese por siete u ocho encargados que hacen circular al personal, allí el tren no lo pillaba ni el maquinista. La gente, como es de suponer, a esas horas de Dios, a 30 grados y el 95% de humedad no está como para cantar coplas. Cualquiera esperaría que los funcionarios utilizaran los gritos, las órdenes, mal y rápido, la mala follá, para poner firme al personal.
Pues no. Para mi sorpresa no levantan la voz, son amables, no tocan a la gente, todas las frases acaban con Bon dia o (!coño!) Buenos días, y acaban con un gracias. Tres palabras que en ese escenario sientan como una ráfaga de aire fresco, un sorbo de cerveza, una cabezadita en la aún añorada almohada. Y lo que ya es, con perdón, la leche es que la gente obedece, hace caso. Y claro, allí todo el mundo se pone donde se tiene que poner y coge el tren que tiene que coger.

Y esto a qué viene? Pues a mucho.
Primero, a que tiene razón Raquel y quizá yo vea demasiado a los tontos y poco a las personas admirables con las que me cruzo cada día.
Pero sobretodo viene a ejemplo de que se puede hacer que la gente viva mejor sin tener que tratarlas como niños malos a los que reñir y castigar. Que aprenda el señor del talante a como tratarnos a los ciudadanos que le pagamos el sueldo. Que si yo no me declaro (porque no lo soy) antiZapatero, que él no me joda metiéndose con mis estudios que, y me juego lo que él quiera, seguro que saqué de manera mucho más brillante que él.

De todos modos, hay que ser optimista, lo que tienen estos poderosos de pacotilla es que ellos podrán ir amenazando y proclamándose antiYO, pero YO puedo subir el aire cada vez que me dé la gana.

Y en su honor, avisando de que yo AntiPresidentesDelGobierno no soy, pero antiCenutrios un rato largo: Un grado más. Por usted. Zetapé.


Posted by antonio at June 30, 2005 11:44 PM

Comments

tu mare y tu pare en blas

Posted by: jose at October 8, 2005 10:25 AM